Un geotextil es una lámina textil sintética y permeable que se coloca entre el terreno y los áridos. Hace cuatro trabajos: separa las capas para que no se mezclen, filtra el agua reteniendo las partículas finas, protege las láminas impermeables y, en algunos casos, refuerza el terreno. No es impermeable: deja pasar el agua, y esa es justamente su utilidad.
Quien lo busca suele pensar en un rollo de tienda para el jardín. Aquí se explica desde la obra: qué hace bajo la grava o la zahorra, qué tipo pide cada trabajo y qué errores lo dejan sin función.
Qué es un geotextil
Es un tejido técnico hecho de fibras de polímero, habitualmente polipropileno o poliéster, que se sirve en rollos y se extiende sobre el terreno antes de verter el material. No se pudre en contacto con la tierra húmeda y deja pasar el agua. A la vista parece un fieltro o una lona fina; en una sección de obra es una línea delgada entre dos capas, y a menudo es lo que decide si esas capas seguirán siendo dos al cabo de unos años.
En obra se le llama también lámina, malla, fieltro, manta o tela geotextil. Es el mismo producto: lo que cambia de uno a otro es cómo está fabricado y qué resistencia tiene.
Para qué sirve: las cuatro funciones del geotextil
Separar
Es la función más frecuente. Una capa de zahorra o de grava extendida sobre un terreno arcilloso y húmedo no se queda encima: con el paso de los vehículos, las piedras se clavan en el barro y el barro sube por los huecos. La capa pierde espesor útil y capacidad de soporte sin que nadie la haya tocado. El geotextil mantiene cada material en su sitio. Se pone bajo caminos y accesos de obra, bajo bases granulares sobre explanadas blandas y bajo las gravas de jardín.

Filtrar
El agua del terreno arrastra partículas finas. Si entran en una capa de grava drenante, rellenan sus huecos y el drenaje se colmata. El geotextil deja pasar el agua y retiene los finos. Por eso se envuelve con geotextil la grava de las zanjas drenantes y se coloca en el trasdós de los muros de contención de escollera, entre las tierras y el material drenante. La propia grava tiene que ser limpia: la guía de gravas para drenaje explica los criterios.
Proteger
Una lámina impermeable es delgada y se perfora con facilidad: basta una piedra con arista bajo el peso de la grava. Un geotextil grueso, puesto debajo, encima o a ambos lados, hace de colchón. Es lo que se ve en balsas, en cubiertas con acabado de grava y en jardineras de obra.
Reforzar
Algunos geotextiles, y productos de la misma familia como las geomallas, trabajan a tracción y ayudan al terreno a soportar cargas: terraplenes sobre suelos blandos, taludes reforzados, firmes sobre explanadas malas. Aquí el geotextil es un elemento estructural que se calcula, y lo elige quien firma el proyecto.
Geotextil tejido y no tejido: en qué se diferencian
El geotextil no tejido está hecho de fibras dispuestas sin orden y unidas por punzonado con agujas o por calor. Tiene aspecto de fieltro, se adapta a las irregularidades del terreno, se estira bastante antes de romperse y deja pasar bien el agua. Es el habitual para filtrar, para drenar y para proteger láminas, y también para la separación corriente bajo gravas y bases.
El geotextil tejido está hecho de hilos o cintas entrecruzados, como una tela. Se estira muy poco y resiste mucha tracción en relación con su peso, de modo que encaja en la separación bajo cargas fuertes y en el refuerzo. Como filtro es menos versátil, porque según el tipo deja pasar menos agua.
El peso por metro cuadrado, el gramaje, es la referencia comercial más conocida, pero el gramaje lo fija el proyecto según el terreno, el material que va encima y la función. No hay un valor que sirva para todo.
El geotextil no es impermeable
Es la confusión más repetida. Un geotextil deja pasar el agua: si lo que se quiere es que no pase, hace falta una lámina impermeable, que es otro producto, y el geotextil la acompaña solo para protegerla.
Tampoco es lo mismo que la malla antihierbas de jardín. Se parecen a la vista y las dos van bajo la grava, pero la malla antihierbas está pensada para frenar la vegetación, no para resistir el tráfico ni para filtrar durante años. El centro de conocimiento tiene un artículo propio sobre la malla antihierbas bajo la grava.
Dónde se pone, qué función hace y qué tipo se usa
| Dónde se pone | Qué función hace | Qué tipo |
|---|---|---|
| Bajo zahorra o grava en caminos y accesos sobre terreno blando | Separar; reforzar si el terreno es muy malo | No tejido resistente o tejido, según la carga |
| Envoltura de la grava de una zanja drenante | Filtrar | No tejido |
| Trasdós de un muro de escollera o de contención | Filtrar y separar | No tejido |
| Bajo y sobre una lámina impermeable: balsa, cubierta, jardinera | Proteger | No tejido grueso |
| Bajo la grava decorativa de un jardín | Separar | No tejido |
| Terraplén o firme sobre suelo blando | Reforzar | Tejido o geomalla, por cálculo |
Errores que lo dejan sin función
- Solapes escasos. Si el solape entre rollos es corto, el terreno blando lo abre al cargar y el barro sube por la junta. La anchura del solape la indican el proyecto y el fabricante, y crece cuanto más blando es el terreno.
- Rasgarlo con la descarga. Verter piedra gruesa desde altura o circular con máquinas directamente sobre el geotextil lo agujerea. El material se descarga en el borde y se extiende avanzando sobre la capa ya colocada.
- Dejarlo al sol. La radiación solar degrada los polímeros. Los rollos se almacenan tapados y el geotextil extendido se cubre de árido cuanto antes.
- Elegirlo solo por precio. Un geotextil demasiado ligero se rasga durante la obra; uno demasiado cerrado, puesto como filtro, se colmata. El problema aparece cuando ya está tapado.
El geotextil y el pedido de áridos
Para un parterre o un camino de jardín pequeño, un rollo de tienda y unos cuantos sacos de grava resuelven el trabajo. En una obra, una urbanización o un jardín grande, los áridos llegan a granel y en camión: el geotextil tiene que estar extendido antes de que llegue el primer viaje, y la manera de descargar decide si sale entero.
Si preparas una base, un drenaje o un jardín de gravas y necesitas el material por volumen, puedes pedir presupuesto indicando el uso, la superficie, el espesor previsto y el acceso para el camión.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace el geotextil?
Separa el terreno de los áridos para que no se mezclen, filtra el agua reteniendo las partículas finas, protege las láminas impermeables y, en algunos tipos, refuerza el terreno.
¿El geotextil es impermeable?
No. Es permeable por definición: deja pasar el agua y retiene el suelo. Para detener el agua hace falta una lámina impermeable, y el geotextil se pone a su lado para protegerla.
¿Qué es un geotextil no tejido?
Es el que se fabrica con fibras dispuestas sin orden y unidas por punzonado o por calor, con aspecto de fieltro. Es el habitual para filtrar, drenar, proteger láminas y separar capas de árido.
¿Es lo mismo un geotextil que una malla antihierbas?
No. La malla antihierbas está pensada para frenar la vegetación en jardinería, y el geotextil de obra para separar, filtrar o proteger bajo carga. Una malla de jardín bajo un camino con vehículos dura poco.
¿Qué gramaje de geotextil hace falta bajo la grava o la zahorra?
Lo fija el proyecto o la ficha del fabricante según el terreno, el árido y las cargas. Cuanto más blando es el terreno y más grueso y anguloso el material que se vierte, más resistente tiene que ser.