Rigola: qué es, para qué sirve y cuándo se hace de piedra

La rigola es la franja al pie del bordillo que lleva el agua de la calzada hasta el sumidero. Tipos, ejecución y casos en que se resuelve con piedra natural.

La rigola es la franja de piezas o de hormigón que se coloca al pie del bordillo, entre este y la calzada, para recoger el agua de lluvia y conducirla hasta los sumideros. Funciona como un canal superficial muy plano y, de paso, protege el borde del firme. Habitualmente es de hormigón; se hace de piedra cuando el bordillo también lo es o cuando la calle pide un acabado de más duración.

Qué es una rigola y qué función tiene

En una calle convencional, la calzada tiene una pendiente transversal que lleva el agua hacia los lados. Allí la encuentra el bordillo, que la frena, y la rigola, que la recoge y la hace correr en sentido longitudinal hasta la rejilla del sumidero. Bordillo y rigola trabajan juntos, y en muchos proyectos se miden y se ejecutan como un solo elemento: el encintado.

La rigola hace tres trabajos a la vez:

  • Conduce el agua. Su superficie lisa y continua hace que el agua corra mejor que sobre el aglomerado, que es rugoso.
  • Remata la calzada. Da un borde limpio y recto contra el que se extiende y se compacta el firme.
  • Protege la junta. El encuentro entre calzada y bordillo es un punto débil; la rigola lo aleja de la zona donde se compacta y donde aparcan las ruedas.

La palabra es de uso corriente en Cataluña y en buena parte del este peninsular. En otras zonas el mismo elemento se llama caz o encintado.

Sección transversal de una calle con acera, bordillo, rigola al pie del bordillo y calzada, con el agua de lluvia que baja hacia la rigola
La rigola (en azul oscuro) queda entre el bordillo y la calzada, asentada sobre la misma base de hormigón que el bordillo, y recoge el agua que baja por la pendiente transversal de la calle.

Tipos de rigola

Según el material y la forma de hacerla, estas son las soluciones corrientes.

TipoDónde encajaQué hay que vigilar
Piezas prefabricadas de hormigónUrbanización nueva, viales con bordillo de hormigónAsiento y rejuntado: piezas finas mal apoyadas se rompen
Hormigón in situTramos largos y rectos, obra con encofrado deslizanteJuntas de retracción y acabado superficial regular
Losas de piedra naturalCalles con bordillo de piedra, cascos antiguos, plazasEspesor suficiente para el paso de ruedas y acabado no deslizante
Hiladas de adoquinesCalzadas de adoquín y plataforma únicaJuntas llenas y pendiente continua, porque la junta frena el agua
Rigola centralCalles peatonales y de plataforma única sin bordilloRejillas o sumideros alineados y cota respecto de las dos vertientes

La rigola de hormigón prefabricada es la más extendida. Son piezas rectangulares de poco espesor, a menudo de color blanco o gris claro, que se colocan alineadas al pie del bordillo. El color claro tiene una función: marca visualmente el límite de la calzada.

Cuándo se hace de piedra

La piedra no es la opción por defecto, y en una urbanización corriente el hormigón resuelve bien el trabajo. La rigola de piedra tiene sentido en estos casos:

  • Cuando el bordillo es de piedra. Un bordillo de piedra natural con una rigola de hormigón blanco al lado se lee como dos obras distintas. Con la misma piedra, el encintado queda unitario.
  • En cascos antiguos y entornos protegidos, donde el proyecto o la normativa municipal piden materiales coherentes con lo que ya existe.
  • En plataforma única, donde no hay bordillo y la rigola central o lateral es la única línea que ordena la calle.
  • Cuando se busca duración. Una piedra dura y poco absorbente aguanta el roce de las ruedas, las sales de deshielo y la limpieza a presión sin perder la superficie.
  • En reposiciones, para mantener un encintado de piedra existente.

El material más habitual es el granito, por la dureza y la baja absorción, con la cara superior flameada o abujardada. También se hace con otras piedras compactas cuando el resto del pavimento lo pide. La pieza trabaja mojada y bajo ruedas, de modo que hay que mirar en la ficha técnica la absorción, la resistencia al hielo y la resistencia a la flexión.

Clave técnicaUna rigola de piedra no puede ser una losa fina de pavimento peatonal. Recibe ruedas de aparcamiento y de vehículos de servicio justo en el borde, donde la pieza tiene menos apoyo. El espesor lo fija el proyecto según el tránsito, y va ligado a una base de hormigón continua.

Cómo se ejecuta

La rigola se asienta sobre la misma base de hormigón que el bordillo, o sobre una adyacente, con mortero. El orden habitual es colocar primero el bordillo, después la rigola contra él y por último extender el firme de la calzada hasta la rigola.

Los puntos que deciden si funciona:

  • Pendiente longitudinal continua hasta cada sumidero, sin tramos planos ni a contrapendiente. Cuando la calle es muy llana, la pendiente hay que crearla en la propia rigola.
  • Cota respecto de la calzada. El firme acabado debe quedar algo por encima de la rigola, nunca por debajo: si el asfalto queda más bajo, el agua no llega y se encharca en la calzada.
  • Cota respecto del sumidero. La rejilla debe quedar en el punto bajo, enrasada o ligeramente rehundida.
  • Juntas llenas. Una junta vacía deja entrar agua a la base y acaba moviendo la pieza.
  • Apoyo completo. La pieza tiene que descansar en toda su superficie; los huecos bajo las esquinas son por donde se rompe.

Errores habituales

  • Charcos que se repiten. Casi siempre son un tramo de rigola con la pendiente mal replanteada, no un problema del sumidero.
  • Recrecidos de firme que la tapan. Cada capa nueva de aglomerado sube la calzada; si no se fresa, la rigola queda hundida y el paso de las ruedas se vuelve incómodo.
  • Piezas cortadas pequeñas en las curvas. En radios cerrados conviene pedir piezas curvas o cortadas a medida; los trozos pequeños se desprenden.
  • Acabado pulido o demasiado liso en piedra. Es una superficie que se pisa al bajar de la acera, siempre mojada cuando llueve.

Qué hay que definir para pedirla de piedra

Una solicitud completa incluye la longitud en metros lineales, la sección de la pieza (ancho y espesor), el largo de las piezas si el proyecto lo fija, el acabado de la cara vista, el tipo de piedra o la referencia del bordillo con el que tiene que casar, y las piezas especiales: curvas con su radio, vados y encuentros con sumideros. Para contar piezas y metros lineales de encintado, la calculadora de bordillos da una primera cifra.

La rigola se pide casi siempre junto con el resto de materiales de urbanización, y conviene que bordillo, rigola y piezas de vado salgan del mismo lote de piedra para que el tono sea homogéneo.

Con esos datos se puede explicar la obra en el formulario de solicitud de presupuesto; si encaja, la solicitud se deriva a un proveedor adecuado por material, volumen y zona, que es quien hace la oferta.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una rigola?

Es la franja de piezas o de hormigón situada al pie del bordillo, entre este y la calzada, que recoge el agua de lluvia y la conduce hasta los sumideros. También remata el borde del firme y protege la junta con el bordillo.

¿Qué es una rigola de hormigón?

Es la rigola hecha con piezas prefabricadas de hormigón, normalmente rectangulares, de poco espesor y de color claro, o bien hormigonada in situ. Es la solución más habitual en urbanización nueva porque es económica y rápida de colocar.

¿Qué diferencia hay entre bordillo y rigola?

El bordillo es la pieza vertical que separa la acera de la calzada y salva el desnivel. La rigola es la pieza plana que queda a su pie, a nivel de calzada, y hace de canal. Se colocan juntos y a menudo se proyectan como un solo encintado.

¿Cuándo merece la pena una rigola de piedra natural?

Cuando el bordillo también es de piedra, en cascos antiguos, en calles de plataforma única y cuando se quiere un encintado que aguante muchos años de ruedas, sales y limpieza. En una urbanización corriente, el hormigón cumple la función.

¿Qué piedra se usa para hacer rigolas?

Sobre todo granito, por su dureza y baja absorción, con la cara superior flameada o abujardada para que no resbale. El espesor y la sección de la pieza los fija el proyecto según el tránsito que deba soportar.

Si es para una obra concreta, puedes enviar la solicitud por el formulario.

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